La música y Yo

Desde pequeño me encantan los ritmos y la percusión. Todo el día con los dedos dando en la mesa o en cualquier sitio que tuviera buen sonido. Más de una vez me echaron de clase por no poder parar de darle al pupitre. ¡Trucutututucutupá!

Recuerdo cuando escuchaba con mi hermano sus vinilos de KISS, AC/DC, Deep Purple, que siempre me llamaban la atención las fotos de los bateristas con sus greñas sudorosas al viento, rodeados de timbales, platos y bombos y pegándoles bien fuerte con sus baquetas.

Lo que nunca imaginé es que un buen día me decidiera a comprarme una batería. Hasta ese momento sólo había experimentado con cajas de ritmos y juguetes así. Mi hermana Alejandra y mi buen amigo Emilio me animaron. Con Emilio monté un grupo ficticio llamado Second Time. Cada vez que quedábamos en su casa de Cuatro Caminos Él tocaba la guitarra y Yo la caja de ritmos. Salieron canciones grandiosas, pero la cosa se quedó en eso.

Me pasaba el día con los dedos y con palos dando a las mesas y bidones, vaya, lo que años después pusieron tan de moda Stomp, Mayumaná y grupos de percusión de ese tipo.

Cuando por fin ahorré lo que costaba la batería, Alejandra me acompañó a Opera Tres. Una tienda de percusión en la plaza de Ópera que ahora es un restaurante americano. Allí estaba Yo nerviosito perdido recogiendo mi Tama de color negro, sin saber muy bien qué hacer con ella y si sabría tocarla.

Era verano, así que me la llevé a una casa muy grande que tenían mis padres en un pueblo de Ávila, y allí la monté y empecé a tocar. Sin tener ni idea, me ponía canciones e intentaba acompañarlas con mi batería, pero una vez empezaba ya no me enteraba de nada. Un desastre, pero bueno, Yo me lo pasaba bien, y así estuve todo el verano. Tocando e intentando aprender los ritmos de mis canciones favoritas.

Cuando llegó septiembre y volvimos a la ciudad, mi flamante batería se quedaba allí, bien tapada y sin saber muy bien cuanto tardaría en volver a tocarla...

En Madrid mi hermana me habló de su amigo Nacho. Nacho era el DJ de la sala Maravillas y guitarrista de los hipsters, en la actualidad es socio y encargado del Supersonic Club, uno de los pocos locales indies que quedan en la capital. Hipsters era una banda que despertaba pasiones y odios y que empezaba a sonar en los círculos más alternativos de la capital en plena explosión del brit pop. Raúl, el batería que tenían, se había ido a Los Planetas, a grabar el albúm "POP", así que mi hermana le habló a Nacho de lo bien que Yo tocaba y de que me hicieran una prueba. Me pasaron una maqueta y me aprendí como pude los temas. La cuestión es que les gustó y ahí estuve durante creo que cuatro años.

Cuando entré formábamos la banda: Peter, Rafa, Nacho, Christian y Yo. Antes de ésto, José Morán (el que es ahora jefe del fib y por aquel entonces de la sala maravillas) fue el primer batería al que luego sustituyó Raul (ex Planetas). Después pasaron mi amigo Emilio Luján, Nacho Escolar (ex Meteosat y ahora director del diario Público) y Jordi. Grabamos un par de maquetas con Ramón (ex Venas Pluton ahora miembro de Ginferno) y fichamos por el sello Acuarela. Nosotros no pegábamos nada con los grupos que Acuarela tenía en su catálogo, pero Jesús Llorente debió pensar que lo ibamos a petar?!? Así que en un par de días grabamos en Barcelona "Through the mirror". Un EP de cinco temas con una preciosa foto de portada en la que salía Louise Brooks en un fotograma de la película "La caja de Pandora".

Portada de "Through the Mirror. El EP que grabé con los hipsters para Acuarela

La formación después de muchos cambios quedó en trío, con Nacho, Jordi y Yo y así se mantuvo durante bastante tiempo. Con Pedro Pan de manager (ahora director de arte de la revista NEO2) y después de tocar multitud de veces en garitos como el Maravillas (que era como estar en casa) Siroco, El Sol y casi todas las salas de Madrid y unas cuantas de fuera, me cansé y decidí dejar el grupo. Habían pasado cuatro años y la historia de los imposibles llegaba a su fin. Ellos siguieron un año más y luego los hipsters desaparecieron.


hipsters. De izquierda a derecha: Rai, Jordi y Nacho

Después de mi etapa hipster conocí a Inefables. Un grupo de barrio con dos guitarristas virtuosos que se llamaban Titán y Forever. No tenían nada que ver con el indie ni el rollo alternativo del que Yo venía, eso me gustó y me animé. Estuve con ellos un año. Creo que llegamos a tocar en un garito de porreros en Leganés, fue divertido.

Allá por 1999, nada más dejar a Inefables conocí a Miguel, Alex y Tania. BAIKONUR. Volvía al rollito indie malasañero, pero esta vez con letras en castellano. Nos hicimos muy amigos y grabamos una maqueta en los estudios de Toni, el novio de mi hermana, que en esos tiempos tocaba con un grupo llamado ECS y tenían el local de ensayo y estudio de grabación en un piso de la Calle de la Palma. Fue una época dulce, pero la cosa se estancó y decidimos dejarlo un año después.


Potada de la maqueta que grabé con BAIKONUR.

Pasé un año en blanco sin darle a los timbales hasta que volví a tocar con Nacho hipster y Alex de Baikonur. Salíamos juntos los fines de semana y nos animamos a montar algo. Nuria, que también era amiga, fue la cantante, lo hacía por primera vez en un grupo, bastante bien por cierto. El grupo se llamó Aeropuerto Kennedy y ha sido el proyecto que menos a durado de todos en los que he estado. Fue una pena, porque la cosa prometía.

Luego dejé la batería definitivamente hasta que hace unos meses Miguel B. Núñez (Tocadiscos Humano, Humbert Humbert) me comentó si me apetecía probar y tocar una tarde en el Rock Palace juntos, y así lo hicimos. Ahí nacieron CUERPOS. Junto con Mónica (Bolas Chinas, Naughty Zombies, Unidad del Dolor) empezamos a ensayar. Mónica duró poco y David Coello (ENMEDIUM, Desde los bosques) entró en su lugar.

A la vez que empezaba a tocar con Miguel conocí a Teresa. Una chica con muchísimo talento que a parte de su proyecto personal con Holly and the Bible toca en JO5ELITO. Un grupo con gente muy joven que están metidos en varios proyectos paralelos con un sentido del humor muy fino, el problema es que no tienen mucha constancia. Necesitaban un batería, tenían buenos temas y ganas de tocar en directo, así que allí me metí y después de un par de meses de ensayos y un par de conciertos lo dejé después de tocar un sábado noche en la sala nasti de Madrid. Es complicado estar en dos grupos, así que decidí centrarme en CUERPOS.

CUERPOS. De izquierda a derecha: David, Rai y Miguel
Ilustración: Miguel B. Núñez

Poco a poco van saliendo temas, nos divertimos y he recuperado la forma, que llevaba tiempo sin tocar y eso se nota. Os informaré de los conciertos que vayan saliendo en éste 2009 recién estrenado.

Mientras estoy escribiendo suenan Devastations, y con esta canción me emociono, releo lo que he escrito y pienso que en estos momentos de mi vida lo que más me llena es la fotografía, pero cada vez que toco en directo es una sensación que no quiero dejar de experimentar y que sólo saben los que lo hayan hecho alguna vez. Me siguen interesando muchas cosas y quiero introducirme y disfrutar de ellas como en su día lo hice con la batería o con las fotos. Dicen que quien mucho abarca poco aprieta. Pero es que Yo no quiero apretar, quiero aprender y pasarlo bien, que es de lo que trata todo esto.

Todas las fotografías publicadas en este blog son propiedad de Rai Robledo www.rairobledo.com