Echar de menos

Anoche volví a soñar con Ella. Fue tan real que no paré de sonreír.

Y reconocí su olor, ay su olor. Y volví a sentir su tacto y volví a escuchar su voz. Me dio besos, abrazos, me contó historias divertidas mientras se reía a carcajadas y de paso me reñía por cualquier tontería.

La persona más importante de mi vida y de la que más orgulloso me he sentido y me siento. Las cosas que hizo fueron tan tan grandes, que qué menos que sentirse orgulloso y admirarla profundamente. Y quererla, quererla mucho.

Antes de irse se lo dije. Que estaba muy orgulloso de Ella y que la quería. Se lo tendría que haber dicho muchas más veces, pero menos mal que lo pude hacer aquella noche.

Ahora todo es distinto, más vacío, más raro. Pero siempre pensando en que Ella también se sentía muy orgullosa de mi, de nosotros. Y es que mientras tenga sueños como el de anoche, echarla de menos será un poquito menos duro.



Todas las fotografías publicadas en este blog son propiedad de Rai Robledo www.rairobledo.com