Rosa Aliaga


Rosa Aliaga es mi amiga. Una amiga de esas especiales, de esas con quien conectas desde el principio y no paras de hablar y reir. De esas a las que por desgracia ves poco pero te acuerdas muy a menudo.

Hace unos días le pedí que escribiera algo sobre mi, lo que a Ella se le ocurriera. Líneas sobre Rai Robledo y su afición y obsesión por la fotografía. Me reí, me emocioné e hizo que me sintiera orgulloso de conocerla. Un genial texto que tengo pegado en mi myspace a modo de pequeña biografía y que podéis leer un poco más abajo.

Y es que qué bien escribe. Os recomiendo su blog, trilceunlugar, genial, no tiene desperdicio.

A Rosa la conocí hace años por estos mundos digitales, cuando el trabajo en una gris oficina hacía que pasara más tiempo en el ciberespacio que en la vida real, donde a mi alrededor la gente hablaba del capitulo de la noche anterior de los Serrano y de que las ruedas del coche empezaban a desgastarse.
Mails y más mails de capricornio a capricornio dieron paso a varios encuentros en los que conversaciones sobre el amor y el desamor eran las protagonistas. Y mil anécdotas más, pero sin dramas, con muchas risas.

Pues después de la "bio" os pego el texto que escribió a propósito de uno de esos encuentros, en el Café Pepe Botella de Madrid, en pleno corazón de Malasaña. Donde tras una noche de muchos patxaranes y más risas, nos fuimos cada uno a su casa con la sonrisa bien puesta.

Aquí está Rai Robledo por Rosa Aliaga y a continuación "Toda Historia es simple y se me olvida", de una noche de abril en la que el tiempo se para y la risa se contagia.


Rai Robledo se sintió fascinado por la fotografía desde niño. El día de su primera comunión vio como el fotógrafo era el máximo protagonista de la jornada. Tenía tanto poder, que hasta le cambió el nombre: “! Tú Ramón, no te muevas! ”. En aquél momento sin moverse, no tuvo dudas. Él también sería fotógrafo. Decía Bill Brant que “un fotógrafo debe poseer y conservar las facultades receptivas de un niño que mira al mundo por primera vez”. Sin duda ésta es una de las características singulares de la obra de Rai Robledo.

Lo que empezó como un hobbie, acabó por convertirse en una obsesión. Tras sus estudios de Imagen y Sonido decide reorientar su carrera profesional. Desde entonces no ha parado de trabajar en este campo. En el mundo de la moda destacan sus trabajos con la modelo Almudena Fernández en la presentación oficial de Suzie Wong y su trabajo como fotógrafo para DaviDelfin en la Madrid Fashion Week (Pasaraela Cibeles) De sus retratos femeninos destaca la femineidad salvaje y el dulce erotismo que plasma en todas sus sesiones.
Se muestra verdaderamente brillante cuando aúna sus dos grandes pasiones: la música y la fotografía. Son de una admirable calidad las fotografías promocionales del grupo Humbert Humbert para su disco “Snake Park” o los retratos de Paco Alcázar publicados en la revista El Manglar. Cabe destacar sus trabajos en numerosos conciertos dentro de salas o festivales. Buena parte de esta obra se puede ver en el webzine www.musicazul.com. Además es el responsable de la imagen de la edición del festival Alternatilla 2008. También ha trabajado como fotógrafo oficial de la “Drum Parade”.y en muchas ocasiones es requerido para eventos y realización de books profesionales. En estos trabajos recuerda a la magnífica fotógrafa Diane Arbus. Sus personajes con aires “Freaks” son colocados ante su cámara con idea de intimidar al espectador.
Dandi genuino de ciudad, en la actualidad explora las posibilidades del retrato. Sus fotografías forman parte de su personal visión de la vida. Rai Robledo tiene la capacidad de concentrar toda una historia en una imagen. Su objetivo tiene algo de eterno transeúnte, de vagabundo. Una mezcla de vitalidad poco común, una gula sin límites hacia unas imágenes transformadas siempre bajo un ojo atento, amplio de miras y horizontes. Rai Robledo afirma: “la clave es la mirada de quién fotografía. La cámara es el único ojo viejo que tatúa para siempre una mirada eterna”.
Destaca cierto toque de “gritty realism” en toda su obra y cierta sensación de historias a medio hacer que muestran una rabiosa actualidad. Un estupendo artista que transforma la realidad. Quizá sea ese el último objetivo de todo fotógrafo que se precie. Como decía Nick Knight “Si de verdad quieres realidad ¿por qué no miras por la ventana?


TODA HISTORIA ES SIMPLE Y SE ME OLVIDA

Inglaterra y las colonias americanas adoptaron el calendario Gregoriano el 14 de septiembre de 1752. En esta adaptación de un sistema a otro se perdieron once días que nunca existieron.

En aquel entonces todavía cercano; quizá me fui a tomar café, aunque sólo tome licor. El tiempo sumó siete horas y descontó una, que se perdió, rellena de la normal tontería, que dándolo todo, nos daba la risa. Raiwoloteando ya, no me aburrió ningún cigarro. Y las carcajadas sin banderas fueron y me encendieron otro, y, como bobos, contemplamos como caía en la palabra la ceniza. Y entonces, ya no pensé en todo lo que podría alcanzar y no alcanzo, en todo lo que podría entender y no entiendo, en todo lo que podría ser y no soy.

Algunos dicen que me río demasiado. ¿Pero quién no reiría con martes y patos, con infancias de curas despechados, con camareras de culos rosados y teleféricos erotizados?

Y resulta que cuando salí ya habían puesto la noche en la calle, no necesitaba las gafas de sol y me dio por pensar:
Lo que cuesta mantenerse con los pies sobre la tierra y el cielo sobre la frente, y si hablamos de monociclos, ni te cuento. Sin embargo es cierto, sonreímos antes de dormir sin importarnos a que hora nos levantaríamos mañana. Aunque quizá nada de aquello ocurrió y solamente anduvimos desordenados en aquel café que robaba horas y nos transportaba a los once días que nunca existieron.

Todas las fotografías publicadas en este blog son propiedad de Rai Robledo
www.rairobledo.com