Conciertos

Uno de los sitios donde más disfruto haciendo fotos es en las salas de conciertos. A parte de poder ver en primera fila a muchos de mis grupos favoritos, el no controlar nada la situación le da al asunto una gracia especial. Ni la luz, ni los modelos (que en muchos casos ni saben que estás ahí) y por la inmediatez con la que sucede todo. Y ese caos, la gente, el calor, los empujones. Vamos, nada que ver con una sesión de fotos en la que Tú lo controlas todo (o al menos eso intentas). Asi que llegas a tu estudio sin saber muy bien qué es lo que llevas en la cámara. Y la foto que creías que era la buena, resulta que está movida, y la que no valía nada es la que tiene la magía.

En la web musicazul podréis ver algunas de mis fotos hechas durante el año pasado en diferentes salas y festivales.

Aquí os dejo una de mis favoritas. Es del año pasado en la sala Arena de Madrid, donde a pesar de lo mal que tratan a los fotógrafos y las pocas facilidades que nos dan, pude sacar esta foto a los Black Rebel Motorcycle Club. Por cierto, la cámara la pasé escondida, porque no tenía acreditación.

La foto está hecha a unos veinte metros del escenario, desde una pequeña grada, por eso estoy a la altura y no más abajo. El objetivo es un 85 mm, una lente fija, muy luminosa. Y la ISO muy alta, creo que a 800, o incluso 1600. La luz era escasísima, pero suficiente para que saliera la calavera del fondo, que era lo que más me llamaba la atención.

Aunque Él esté delante parece que pase a un segundo plano, o al menos que no sea en lo primero que nos fijamos, o tal vez por no estar bien iluminado, ¡o porque ese haz de luz se lo come!

Es una de esas fotos que trasmite, al menos eso creo, lo que pasó allí esa noche y el ambiente que creó el grupo. Y nada más. ¿He dicho que me gusta mucho esta foto?

Todas las fotografías publicadas en este blog son propiedad de Rai Robledo
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